Vascular
¿Qué es la rehabilitación vascular y qué patologías trata la kinesiología?
Piernas pesadas, hinchazón que no baja, brazos que cambian de volumen. La rehabilitación vascular trata problemas de la circulación venosa y linfática para mejorar tu calidad de vida.
La circulación no depende solo del corazón. Las venas y los vasos linfáticos se encargan de devolver los líquidos desde los tejidos hacia el centro del cuerpo. Cuando ese retorno falla, aparecen la hinchazón, la pesadez y el dolor.
La rehabilitación vascular es el área de la kinesiología que trata esas alteraciones. Su objetivo es reducir el volumen, aliviar los síntomas y prevenir complicaciones.
¿Qué patologías trata?
- Linfedema: acumulación de líquido por falla del sistema linfático. Puede ser primario o secundario, por ejemplo después de una cirugía de cáncer de mama con extracción de ganglios.
- Lipedema: acumulación anormal y dolorosa de grasa, principalmente en piernas y brazos. Lo explicamos en detalle en este artículo.
- Insuficiencia venosa crónica y várices: piernas pesadas, cansadas, con hinchazón al final del día.
- Edema postoperatorio o postraumático, después de una cirugía o una lesión.
- Lipolinfedema, cuando el lipedema evoluciona y se suma un componente linfático.
¿Qué es la terapia descongestiva compleja?
Es el tratamiento de referencia para el linfedema y una herramienta central en otras patologías vasculares. Combina varios componentes:
- Drenaje linfático manual: una técnica suave y rítmica que estimula la circulación linfática y dirige el líquido hacia zonas que pueden evacuarlo.
- Vendaje compresivo multicapa: mantiene la reducción lograda y mejora el efecto de la musculatura sobre los vasos.
- Ejercicio terapéutico: el músculo en movimiento actúa como bomba y favorece el retorno venoso y linfático.
- Cuidado de la piel: una piel sana previene infecciones, que son una complicación frecuente del linfedema.
- Prendas de compresión para mantener los resultados en el tiempo.
¿Por qué consultar a tiempo?
El linfedema y el lipedema son condiciones crónicas que tienden a avanzar si no se tratan. Mientras antes se inicia el tratamiento, más fácil es controlar el volumen y evitar que el tejido se endurezca. Además, el manejo adecuado reduce el riesgo de infecciones como la celulitis infecciosa.
¿Cuándo consultar?
- Tienes hinchazón persistente en piernas o brazos que no baja con el descanso.
- Sientes las piernas pesadas, cansadas o con dolor al final del día.
- Te operaron de cáncer y te extrajeron ganglios.
- Notas que tus piernas o brazos aumentan de volumen de forma desproporcionada respecto al resto del cuerpo.
- Tienes várices y molestias que afectan tu día a día.
Si una pierna se hincha de forma repentina, con dolor, calor o enrojecimiento, consulta de inmediato en un servicio de urgencia: puede ser una trombosis.
En Osteomed la rehabilitación vascular la realizan kinesiólogas con formación en drenaje linfático y terapia descongestiva compleja.
Este artículo es informativo y no reemplaza una evaluación profesional. Si tienes dolor intenso, persistente o síntomas que te preocupan, consulta con un profesional de la salud.
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